CONVERSATORIO 21 NOVIEMBRE 2016

PSICO SALUD Y TRANSFORMACIÓN S.A.S.

URIEL ESCOBAR BARRIOS, M.D.

 

LAS RESPUESTAS ESTÁN DENTRO DE TI

 

NO ENTIENDO CUAL ES MI LUGAR EN EL MUNDO. Cuando hizo el primer intento por acabar con su vida colgándose de una soga, los padres de Felipe entraron en una crisis severa. La poca comunicación que existía entre ellos hasta ese momento, quedó completamente rota. Las acusaciones y recriminaciones sobre de quien era la responsabilidad de que estas cosas sucedieran con el hijo, los llevó a posiciones extremas, irreconciliables. La mamá le endilgaba la responsabilidad al papá porque según ella, “se fue de la casa cuando el niño aún no tenía siquiera los 3 años y  luego no ha estado pendiente de acompañarlo y aconsejarlo en su desarrollo y claro ahora con la edad que tiene, se anda quejando de su ausencia”. Ante esto el padre arremete: “Usted es la culpable, porque a él no le ha faltado nada, he cumplido con mi responsabilidad, pero, de pequeño le hablaba mal de mí y por esa razón nunca me ha querido. O diga cuantas veces no le negó  la posibilidad de que estuviera conmigo porque decía me lo iba a llevar donde esa bruja (refiriéndose a la esposa actual)”.

 

Felipe tiene 18 años, es estudiante universitario y cuando lo observé por primera vez estaba en un cuadro de mucha ansiedad, desesperado, se tomaba la cabeza entre las manos y repetía con frecuencia que en definitiva no sabía cuál sería su futuro, porque no se lo imaginaba de ninguna forma. Cuando el terapeuta le indaga sobre el conflicto o dificultad mayor, responde: “Es que Yo no me encuentro a mí mismo. No sé porque  estoy aquí en esta vida. Con la gente no me entiendo, no comparto la manera en que actúan, siento su rechazo. Con la sociedad es igual, es como si fuera alguien extraño, por mucho que pienso no le encuentro explicación a tantas cosas. A nivel personal soy un fracasado”. El psiquiatra desea saber, cuáles según él son los motivos para sentirse poco competente y dice: “Uno es por mi físico, estoy muy gordo y mire mi cara como soy de feo. Veo imposible conseguirme una pareja y tener familia en estas condiciones, pero, además no soy tan inteligente como otras personas que conozco y han hecho muchas más cosas”.

 

Cuando habla sobre los antecedentes de su vida, especialmente si algunos años atrás era distinta la manera como analizaba las cosas comenta: “Siempre he sido una persona solitaria, me cuesta mucho trabajo entablar algún tipo de relación con alguien, no he tenido hasta ahora una novia, porque me da vergüenza decirle algo a las chicas que me gustan, por temor a ser rechazado, lo cual creo factible por mi parte física”. Es importante aclarar en este momento que Felipe es un joven apuesto, con un leve aumento de peso, que para nada es significativo. Cuando se le hace ver esta circunstancia puntualiza: “Es que el problema no es sólo lo físico, sino, todo lo demás. Por ejemplo, cuando me pregunto y en eso me lo paso todo el día sobre lo que realmente quiero de la vida, nada me gusta. Es como si Yo hubiera sido un error de la naturaleza. No sé si lo que estoy estudiando es lo mío o debo hacer otra cosa, pero, entonces. Qué hago?”.

 

REFLEXIÓN

 

v  Cómo analiza usted las dificultades de Felipe?.

v  Qué le sugiere para tener una vida más acorde con sus potencialidades?.

 

DESARROLLO

 

Nadie nos salva sino nosotros mismos. Nadie puede y nadie debe. Nosotros mismos debemos recorrer el camino. Buda

De eso se trata, de coincidir con gente que te haga ver las cosas que tú no ves. Que te enseñe a mirar con otros ojos. Mario Benedetti.

 

El camino que debe recorrer Felipe para alcanzar la tranquilidad en su vida, está muy bien señalado por Buda, sólo él puede hacerlo. Aunque aparentemente tiene una lógica contundente esta afirmación, uno se sorprende cuando escucha a tantas personas diciendo que la solución a sus conflictos viene de afuera y pretenden que todos estos factores externos se organicen de tal forma  que arreglen como por arte de magia sus dificultades. Hay dos aspectos importantes para señalar. Primero, atribuir los problemas o dificultades personales a “obscuros designios” o peor aún a cosas del destino. Cuando se piensa de esta manera se pierde la libertad para afrontar las adversidades, como primer requisito para vencerlas. Y no se hace porque si se supone que todo viene de afuera, es de allí de donde debe venir la solución. El segundo aspecto ligado al anterior es esperar pasiva o pacientemente una solución, la cual no se dará y de allí se desprende una actitud derrotista y negativa.

 

Las personas con la actitud anterior, elaboran como muy bien lo precisó el psicólogo Albert Ellis, el padre de una modalidad de terapia denominada racional emotiva, una serie de ideas irracionales acerca de cómo “debe funcionar el mundo para hacerme feliz”. En el caso que nos compete, Felipe es muy claro al decir que la gente no lo entiende y no sabe porque actúan de esa manera y esta situación se le torna intolerable. Se le olvida en este razonamiento algo muy sencillo: La gente es!. Y vive de acuerdo a sus propios esquemas de pensamiento. Iluso es pretender se adecuen a nuestras expectativas o a lo que esperamos de ellas, para poder ser felices. Esta sería una situación ideal, sin embargo, la realidad es que el mundo no gira alrededor de nosotros y mucho menos somos el centro del universo. Por esta razón, como bien lo dice el poeta uruguayo Mario Benedetti, “se trata de coincidir con gente que te haga ver las cosas que tú no ves”.

 

 

Las respuestas a las inquietudes planteadas por Felipe se encuentran dentro de él mismo y los cambios generados desde su interior, deben ser muchos si pretende tener una vida con mayor plenitud y con un claro sentido de cuál es el propósito de su existencia, tal como se lo expresó el terapeuta al final: “Yo no puedo responder su inquietud sobre cuál es el norte de su vida. Es usted indagando en su propio ser, con mi ayuda, quien encontrará esa respuesta”.

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